IRONMAN VITORIA: CRÓNICA DE UNA LECCIÓN APRENDIDA

 


"Tus creencias se convierten en tus pensamientos, tus pensamientos se convierten en tus palabras, tus palabras se convierten en tus acciones, tus acciones se convierten en tus hábitos, tus hábitos se convierten en tus valores, tus valores se convierten en tu destino" (Mahatma Gandhi)

Esta va a ser la crónica de un aprendizaje y de lo que ocurre cuando queremos forzar al destino. Vaya por delante que no me arrepiento de nada,bien lo saben los que me conocen y soy de los de "a lo hecho, pecho", pero cuando se intenta tomar a la ligera un IRONMAN y se pretende hacerlo a dos semanas de un Half Ironman, el cuerpo se queja y con razón. 


Todo empezó por que no hemos podido viajar a EE.UU para participar en el Campeonato del mundo 70.3 Ironman que se celebrará el 18 de Septiembre en Utah.  

Lejos de amilanarnos, se nos ocurrió a Javi y a mí la idea de "adelantar" a este año el IM Vitoria al que estábamos inscritos para el 2022. El problema es que era dentro de dos semanas exactas del Championship en el que habíamos participado. 

Pues ni cortos ni perezosos nos cogimos el coche y nos pusimos camino a Vitoria. 



El sábado recogida de dorsales y a dormir pronto que el domingo tocaba madrugar. A las 5:40 sonaría el despertador. 




Los circuitos habían cambiado este año y no se corría la maratón por el centro de la ciudad como en otras ediciones, sino que sería en un parque en las afueras de la ciudad. 


Natación: 3.800 metros en una sola vuelta en el pantano de Landa (Ullibarri Gamboa). 


Ciclismo: 180 km por los alrededores de Vitoria. Parajes espectaculares. 


Carrera a pié: 42,2 Km por el Parque Salburua.

Con lo que nadie contaba era con que la niebla iba a ser tan bestial que impedía ver más allá de 50 metros en el pantano. 


La salida debía ser a las 8:20 h. y una hora después seguía sin levantar la niebla. 


Los participantes optamos por tomárnoslo con tranquilidad pero una prueba en la que algunos tardan 17 horas en completarla no podía dilatarse la salida mucho más. 

A las 9:30 h. la organización decide anular el sector de natación y dejar el triatlón en los 180 km de bici y la maratón (42 km) de carrera a pié. 

Es una decisión que no entraré a valorar. Lo único que puedo decir es que fue una faena y sobre todo para los que ese día sería su primer Ironman. Para mí este sería mi número 16. 

Un participante me dijo, "ya no seremos Ironman" y le contesté, claro que sí. Ironman es aquel que sabe adaptarse y vencer a las circunstancias. Ahora más que nunca tenemos que demostrar que lo somos. Sonrió y me deseo buena suerte como yo a él. 

Saldríamos directamente en bici de dos en dos cada 10 segundos. Empecé animado pero la verdad es que a medida que pasaban los kilómetros notaba la falta de recuperación y la falta de "combatividad" necesaria al habernos quitado la natación. Terminé los 180 km del sector de bici en 5:21:38 (33,6 km/h de media). 
    

Me puse las zapatillas y me dispuse a correr los 42 km de la maratón. El calor cada vez era mayor. Habíamos empezado a 13 grados la bici y ahora se superaban los 34 grados. Las piernas no respondían para nada. Me cruzaba con Javi y sonreíamos de lo "mal" que íbamos je,je. Es algo que no falla, en cuanto te pones a correr, desde el kilómetro 1, sabes si va a ser una buena maratón o un sufrimiento largo. 
Tiempo final maratón: 3:58:23 ( 5:11 min/km). Lejos de mis tiempos habituales y con la única idea de cruzar la meta. 
Tiempo total: 9:25:23. 





Y ahora viene la lección aprendida y no es otra que en dos semanas el cuerpo no está recuperado para hacer un Ironman. Muchos sabéis que como entrenador me gusta predicar con el ejemplo y eso creo que da un valor añadido a los deportistas que entreno. Por eso, ahora puedo afirmarlo. 
Bueno, pues ya sabéis, si os puedo ayudar en alguna cosa no dudéis en mandarme un email a : luis.arriba@gmail.com. Ahora toca descansar ;-). Un saludo!!


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